Parque Bicentenario Ecatepec

Premio de participación: Premio Panamericano
Categoría de participación: Espacio Público y/o Colectivo
País de representación: México
Participantes:
- Arq. Jose Pablo Ambrosi Cortés
- Arq. Loreta Castro Reguera Mancera
Memoria
El Parque Bicentenario Ecatepec es una intervención de veinte hectáreas en Ecatepec, el segundo municipio más poblado de México, que forma parte de la zona metropolitana de la Ciudad de México. Está construido sobre un antiguo espacio público bardeado y abandonado. Su transformación combina estrategias de gestión del agua con el espacio público, atendiendo tanto a necesidades sociales como medioambientales. El diseño es el resultado de un sistema constructivo eficiente para construir terrazas de retención de agua y control de la erosión en un terreno inclinado. Los muros de retención de hormigón en forma de L y una cantidad muy limitada de detalles arquitectónicos, como escaleras y rampas, hacen el trabajo.
El proyecto integra el paisaje, la gestión del agua y el diseño urbano en una tipología en la que se da al paisaje la posibilidad de ser un agente activo para el mejor funcionamiento del ámbito urbano. Para hacer frente a la inseguridad y la delincuencia se demolió la barda circundante, que ahora conecta los tejidos urbanos norte y sur alargando antiguos callejones sin salida. Una única torre de vigilancia fue añadida en la zona menos visitada, potenciando su uso por parte del público, al tiempo que se convertía en un importante elemento de vigilancia. Un sistema de iluminación permite el uso nocturno del espacio. Se eliminó la vegetación de porte bajo para favorecer las vistas limpias, al tiempo que se multiplicó el arbolado para ganar espacios de sombra. El proyecto introdujo actividades sobre las nuevas calles transversales durante la primera etapa de construcción. Se añadieron zonas de juegos, calistenia y parkours. Se colocaron una serie de nuevos espacios de descanso y quioscos alrededor del emplazamiento. Las estructuras sanitarias preexistentes deterioradas se reciclaron, convirtiéndose en edificios abiertos y ventilados. El resultado fue muy exitoso y por esa razón se decidió intervenir las 12 hectáreas restantes en una segunda etapa. Las estrategias fueron las mismas, agregando dos importantes: en primer lugar, el diseño de un gran vaso regulador para recibir el agua de un arroyo de temporada, contener e infiltrar de manera natural este volumen, en vez de llevarlo al drenaje municipal. En segundo lugar, incluir una serie de programas nuevos que solicitó la comunidad como el lienzo charro y un skatepark.
Sin duda, el Parque Bicentenario Ecatepec es la prueba de que se pueden realizar intervenciones en grandes espacios públicos urbanos para contrarrestar y corregir los efectos negativos del crecimiento urbano desorganizado, muy presente en Latinoamérica, y aportar elementos de adaptación a los retos climáticos de nuestro tiempo. Al ofrecer un conjunto de espacios y actividades diversos para diferentes grupos de edad con acceso libre y seguro durante todo el día, el parque responde a diversas necesidades y preferencias. Estos espacios crean un ambiente más inclusivo y funcionan como catalizadores del tejido comunitario entre los vecinos.