La Casa del Ceibo

Premio de participación: Premio Nacional
Categoría de participación: Vivienda Unifamiliar
País de representación: Ecuador
   Participantes: 
  • Arq. María de Los Ángeles Cuenca Rosillo

Memoria

La Casa del Ceibo se emplaza en la ladera del Parque Pucará a 2.170 msnm, en el límite entre la ciudad de Loja y la naturaleza. Su ubicación estratégica ofrece vistas panorámicas de la hoya de Loja y los atardeceres sobre el cerro Villonaco. El proyecto se integra a una trama urbana colonial que se adapta a la topografía escarpada, generando lotes angulados que presentan un desafío para el diseño. El programa responde a las necesidades de Patricia, una médica, y su hija Angye, estudiante de medicina. Se requiere un espacio que combine tranquilidad para el descanso y flexibilidad para una vida social activa. El diseño incluye áreas para cocinar, disfrutar del vino, recibir visitas, estudiar y practicar natación. También se considera la integración de Kira, la mascota, en la planificación del espacio. La idea arquitectónica central se basa en la creación de una plataforma elevada que actúa como suelo artificial, permitiendo que la vivienda se libere de las restricciones topográficas. Esta estrategia transforma la casa en un mirador que enmarca las vistas de los Andes y la ciudad. La plataforma se desarrolla en diferentes niveles: en la cota 0.00 se resuelven las conexiones vehiculares y peatonales, mientras que en la cota +3.06 se ubica una plataforma de 200 m² que alberga el núcleo social de la vivienda. Un gesto significativo del diseño es la truncación de la plataforma en su ángulo más agudo, donde se planta un Ceibo, cediendo parte del espacio al ámbito público y mejorando la percepción urbana del proyecto. La Casa del Ceibo se articula en torno a tres aspectos fundamentales: organización espacial, expresión formal y relación con el entorno. Espacialmente, la vivienda se estructura alrededor de un núcleo central de 5×5 metros que actúa como eje estructural y visual, con una distribución cruciforme que conecta eficientemente los espacios principales. El dormitorio máster se ubica estratégicamente para facilitar salidas de emergencia sin comprometer las vistas, mientras que la circulación vertical revela la dinámica interior de la casa. Los espacios sociales en doble altura permiten una interacción visual fluida y aprovechan la luz natural. Formalmente, la vivienda se compone de dos volúmenes intersectados sobre una plataforma diagonal, resolviendo el desnivel de 6.12 metros y creando una silueta distintiva en el entorno urbano. El proyecto utiliza hormigón armado visto como estructura principal, con casetones expuestos que aportan tanto estructura como ritmo estético a los interiores. La relación con el entorno se materializa a través de una apertura generosa hacia el paisaje occidental y una conexión más íntima con el bosque adyacente mediante una pasarela-mirador.